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Lookbooks
Pubicado el : 05/05/2016 08:52:27
Categorias : Estilo de Vida
Como madres, a veces presenciamos, estupefactas, cómo nuestros niños se enfurruñan y al instante acuden raudos a los brazos de sus abuelos. No es algo nuevo, el sociólogo Lewis Mumford afirmó “toda generación se rebela contra sus padres y hace amigos con sus abuelos”. Y más aún hoy en día, ya que los abuelos son más modernos que nunca: viajan habitualmente, están pendientes de su estado físico, participan en actividades culturales y sociales…
Sin embargo, más allá del más que necesario nexo de unión con los nietos, el papel de los abuelos ha venido evolucionando en España, un país en que casi un tercio de la población activa reconoce tener problemas para conciliar su vida laboral y personal, según un estudio de la Fundación Pfizer en el 2014. De ahí que el papel de los abuelos se haya transformado y adquirido nuevas funciones y, cómo bien adivináis, entre ellas están cuidar a los nietos, sustituir a los padres cuando ellos trabajan y llevar o recoger a los niños del colegio.
¿Cómo está afecta esto a la vida familiar? En Vagaluz abordamos este tema que preocupa a muchas madres que trabajan.
En un artículo anterior en el blog de Vagaluz ya hablamos de las ventajas y desventajas de dejar a nuestros pequeños en la guardería. Buscando alternativas, muchas madres juegan la baza de contar con un cuidado individualizado para sus pequeños. Y, en muchos casos, acuden a los abuelos para que les echen una mano con los niños si viven en la misma ciudad.
Como ventajas de que los abuelos cuiden de los nietos, podemos señalar:
Y sin embargo, como cada familia es un mundo, también hay desventajas desde el punto de vista de los padres:
En este contexto, los abuelos suelen tomarse la tarea con ánimo y ser incapaces de decir “no”. Esto puede derivar en el síndrome de la abuela esclava, es decir, abuelos que se entregan completamente al cuidado de sus familias y que, valen para todo, aún contentos viven estresados.
Si queremos una atención individualizada para nuestros niños que no es posible en las guarderías, ¿qué solución nos queda? Dejar a los pequeños en manos de cuidadores o niñeras, quienes podrán asistirles de manera personalizada. Para barajar esta opción, hay que tener en cuenta:
En resumidas cuentas, a la hora de conciliar hay que tener no pocas variables en cuenta y evaluar el impacto de las decisiones a nivel familiar, económico y en la educación de los niños.
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